En diciembre de 2025 se logró un avance innovador en la tecnología de baterías de estado sólido, duplicando efectivamente la autonomía de los vehículos de nueva energía de 500 kilómetros a 1000 kilómetros. Esta innovación no solo aborda una preocupación clave para la adopción de vehículos eléctricos, sino que también contribuye significativamente al ascenso de China en el panorama global de la innovación.
El desarrollo marca un gran avance en la tecnología de baterías, reemplazando los electrolitos líquidos tradicionales con un separador sólido. Esto resulta en una mayor densidad de energía, seguridad mejorada, tiempos de carga más rápidos y ciclos de vida más largos en comparación con las baterías de iones de litio convencionales. El aumento de la autonomía aborda una preocupación principal de los propietarios de vehículos eléctricos y mejora la practicidad de los vehículos eléctricos.
Este avance tecnológico ha jugado un papel crucial en impulsar a China al top 10 del Índice Global de Innovación (GII) por primera vez. El GII, publicado anualmente por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), evalúa el desempeño de la innovación de aproximadamente 140 economías basándose en alrededor de 80 indicadores. El ascenso de China al puesto 10 refleja su compromiso con el desarrollo impulsado por la innovación y su creciente fortaleza en investigación y desarrollo, exportaciones de alta tecnología y resultados de innovación.
El desempeño de China en el GII es particularmente fuerte en Resultados de Innovación, ocupando el quinto lugar a nivel mundial. El país también cuenta con el mayor número de clústeres de innovación científica y tecnológica globales entre los 100 primeros, con 24 clústeres listados en el índice de 2025. El clúster Shenzhen-Hong Kong-Guangzhou ha tomado el primer lugar a nivel mundial.
Este avance en la tecnología de baterías de estado sólido y el ascenso de China en el Índice Global de Innovación señalan una nueva era de transporte sostenible y liderazgo tecnológico. Subraya la importancia de la inversión continua en investigación y desarrollo para abordar los desafíos globales e impulsar el crecimiento económico.